jueves, 6 de noviembre de 2014

Control Bibliográfico

Vivimos en la era de la información, donde las tecnologías relacionadas con la producción, conservación y recuperación de la misma, dominan nuestros escenarios de día en día.  Tener cinco libros no es lo mismo que tener cincuenta, quinientos o cinco mil.  A mayor cantidad de material o recursos, mayor es el reto para su organización, conservación y recuperación.  Dentro de las unidades de información este reto se llama control bibliográfico.
Para definir el concepto control bibliográfico debemos comenzar definiendo sus componentes.   Control, según el Diccionario de la lengua española, es comprobación, fiscalización, intervención, dominio, mando, regulación, manual o automática, sobre un sistema.  Mando o dispositivo de regulación.  (“Diccionario de la lengua española,” n.d.-a)  Bibliografía es la descripción, conocimiento de libros, de sus ediciones, etc.  Relación o catálogo de libros o escritos referentes a una materia determinada. (“Diccionario de la lengua española,” n.d.-b)
Así que podemos decir, de modo simple y basado en la definición de sus elementos, que control bibliográfico es una fiscalización o dispositivo regulatorio sobre la descripción y el conocimiento de los recursos disponibles en una unidad de información.  Sabemos que los centros de información no sólo contienen libros y que es posible ejercer un control bibliográfico sobre cualquier objeto (realia)[1], aunque en su gran mayoría el material que se cataloga son elementos que contienen información, como libros, manuales, manuscritos, fotografías, partituras, películas, mapas, obras de arte, por mencionar algunos.
El control bibliográfico es un proceso llevado a cabo en los centros de información (bibliotecas, archivos, museos).  Es en sí la organización de la información. Podemos también definirlo como el control que se ejerce sobre una parte del universo bibliográfico con la ayuda de una herramienta bibliográfica.  Su fin es organizarla para su futura recuperación. 
Según Elaine Svenonius es “el arte o destreza…de organizar el conocimiento (información) para su recuperación”.  (Taylor, 2006, p. 3)  Taylor también nos dice que la organización de la información también nos permite guardar un record útil de los intentos y logros de la humanidad para la posteridad. (1996, p. 3)  Una parte importantísima de este proceso es la catalogación, que según Taylor (2006) es un subconjunto del control bibliográfico (p. 3).  La catalogación consta de tres pasos principales: la catalogación descriptiva, el análisis del tema y los controles de autoridad.  (p. 3)
Este control que ejercemos sobre la información, catalogándola, organizándola por temas, asignándole un lugar y imponiendo controles de autoridad, nos permiten almacenar, manipular y recuperar la data.  Es por esta razón que esta destreza se hace necesaria para el éxito de la creación, el mantenimiento y el uso de un archivo.  (Taylor, 2006, p. 3)
La catalogación incluye la descripción del recurso, la asignación de los encabezamientos de materia, la aplicación de los controles de autoridad al proceso y la asignación de una ubicación geográfica dentro de la unidad de información.  A la descripción del recurso, que incluye todos los elementos bajo los cuales se puede identificar el mismo, se le conoce como catalogación descriptiva. 
El análisis o determinación del tema es la determinación de que temas o conceptos son cubiertos en ese trabajo.  (Taylor, 2006, p. 19)  Una vez determinados todos los posibles temas, se consulta el manual de títulos de materia que se usa localmente en la unidad y se localiza el nombre estandarizado del concepto.  En los Estados Unidos se utiliza mayormente los Library of Congress Subject Headings (LCSH), pero también existen otros manuales de encabezamientos de materia, por ejemplo, el Sears List Subject Headings. (Vigo, 2014) 
Encontré que otros países usan diferentes encabezamientos de materia.  Por ejemplo: en España se utiliza la Lista de encabezamientos de materia para las bibliotecas públicas, publicada por el Ministerio de Cultura.  En Colombia se utiliza la Lista de encabezamientos de Materia para bibliotecas, publicada por el Instituto colombiano para el fomento de la educación superior.  En Italia se usa el Nuovo Soggettario: guida al sistema italiano di indicizzazione per sogetto, publicado por la Biblioteca Centrale di Firenze. (Lozada, 2014)
Los controles de autoridad es el proceso de mantener consistencia en las palabras utilizadas, tanto en los encabezamientos, título y autor.   Estos representarán  los puntos de acceso.  Este control se alcanza a través del uso de reglas, de un vocabulario controlado y la referencia a un archivo de autoridad, conocido como el encabezamiento. (Taylor, 1996, p. 19)  También entendí en clase que cada autor es codificado uniformemente y es bajo ese nombre que se pondrá toda su creación.  Esto es parte, junto a los encabezamientos de materia de la estandarización dentro de la catalogación.  
Pat Oddy, en Bibliographic Standards and The Globalization of Bibliographic Control,  nos dice que los estándares bibliográficos son el marco del control bibliográfico. (1998, p. 67)  Añade que los estándares deben hacer algo más que solo existir, deben ser usados. (1998, p. 69)  Señala también algo muy interesante sobre los estándares.  Nos dice que hay algunos que son dominantes, a tal grado, que no vale la pena usar ningún otro en sustitución de éste.  Nos da como ejemplo las Anglo American Cataloging Rules, 2nd Edition (AACR2), el US MARC (MAchine Readable Catalog), las LCSH y el Dewey Decimal Control (DDC).  (Gorman, 1998, p. 74)
Según nos indica Evans y Heft, en Introduction to Technical Services, el control bibliográfico pertenece al área técnica dentro de la biblioteca.  Pertenece a la actividad denominada organización, que es la indización y catalogación, de forma tal que el material pueda ser recuperado. (Evans & Heft, 1994)
Las tres funciones del control bibliográfico, según Taylor (2006, p. 7) lo son: la identificación, la colocación o agrupación y por último la evaluación.  Estas son a su vez las funciones de las herramientas bibliográficas. (p. 5)  La herramienta bibliográfica por excelencia que se usa en las bibliotecas es el catálogo.  Éste presenta la parte del universo bibliográfico que se encuentra organizada en una biblioteca o en un grupo de ellas.  (Taylor, 2006, p. 6)  Es a través de la herramienta que se realiza la catalogación descriptiva.
Otro aspecto aprendido es el esfuerzo por crear o implantar un control bibliográfico universal.  Los efectos de la globalización, lejos de estar ajenos en nuestros centros de información, están más cercanos que nunca.  El acceso a la información, el compartir de saberes y la facilidad para el intercambio, son una muestra de cómo este fenómeno de la aldea global nos toca muy de cerca. 
El control bibliográfico universal busca, primero, abaratar costos para las bibliotecas pequeñas, ya que no tienen que invertir sus pocos recursos en personal para catalogar.  Lo otro que promueve es una mayor cooperación mundial.  (IFLA, 2012)  Según Oddy, existe lo que podemos llamar un mercado bibliográfico, en donde la producción y el intercambio de información bibliográfica se da local, nacional e internacionalmente. (1998, p. 67))
El principio sería que la agencia nacional biliográfica (IFLA, 2012) se encargue de catalogar los libros que se publican en su país y compartan la información preparada ya en un formato MARC.  A esta propuesta se le han presentado varios impedimentos, como los que veremos a continuación.
Algunos de los problemas son: ¿Cómo llega cada nuevo libro impreso a las bibliotecas? ¿En que idioma se clasificó? (IFLA, 2012) ¿Es útil esto para todas las bibliotecas? (ya que la clasificación es mucha veces adaptada localmente a las necesidades de las unidades de información) (Oddy, 1998, p. 68)  ¿Qué herramienta bibliográfica se utilizó?  ¿Está ésta ligada a las normas de estandarización universales?  Según Kaltwasser, este particular es esencial para el intercambio de información. (Kaltwasser, 2006, p. 1)  ¿Cómo llega la información a las pequeñas bibliotecas rurales de los países en vía de desarrollo, que pueden carecer de comunicación con la web, por no decir de una computadora o del sistema MARC?
Como he discutido, el control bibliográfico o la organización estandarizada de la información dentro de una unidad de información es un gran reto que enfrentamos en el presente.  Conocer todos los componentes, los materiales disponibles, el uso de manuales de normas y procedimientos y una educación continua por parte del personal, son esenciales en el establecimiento de un control que unifique a las diversas unidades y facilite la colaboración.



 1  Realia – three-dimensional objects from real life such as artifacts, specimens, samples, and naturally occurring objects, sometimes borrowed of purchased by libraries for use in classroom instruction.  (Reitz, 2002)






Referencias:
Diccionario de la lengua española. (n.d.-a). Retrieved March 4, 2014, from http://lema.rae.es/drae/?val=control
Diccionario de la lengua española. (n.d.-b). Retrieved March 4, 2014, from http://lema.rae.es/drae/?val=bibliograf%C3%ADa
Evans, G. E., & Heft, S. M. (1994). Introduction to Technical Services (Sixth.). Colorado: Libraries Unlimited, Inc.
Gorman, M. (1998). Technical Services Today and Tomorrow. Libraries Unlimited.
IFLA. (2012, December). IFLA Professional Statement on Universal Bibliographic Control. Retrieved March 5, 2014, from http://www.ifla.org/files/assets/bibliography/Documents/ifla-professional-statement-on-ubc-en.pdf
Kaltwasser, F. G. (2006, April 4). Universal Bibliographic Control (UBC). Retrieved March 5, 2014, from http://dzs.ffzg.unizg.hr/text/UBC.pdf
Lozada, R. (2014, February 24). Tres catálogos en línea. Power Point, EGCTI.
Reitz, J. (2002). ODLIS: Online Dictionary of Library and Information Science. pdf. Retrieved March 4, 2014, from http://vlado.fmf.uni-lj.si/pub/networks/data/dic/odlis/odlis.pdf
Vigo, L. (2014, February 24). Clase de Organización y Recuperación de la Información.



[1] Realia – three-dimensional objects from real life such as artifacts, specimens, samples, and naturally occurring objects, sometimes borrowed of purchased by libraries for use in classroom instruction.  (Reitz, 2002)