Vivimos en la era de la información,
donde las tecnologías relacionadas con la producción, conservación y
recuperación de la misma, dominan nuestros escenarios de día en día. Tener cinco libros no es lo mismo que tener
cincuenta, quinientos o cinco mil. A
mayor cantidad de material o recursos, mayor es el reto para su organización,
conservación y recuperación. Dentro de
las unidades de información este reto se llama control bibliográfico.
Para definir el concepto control
bibliográfico debemos comenzar definiendo sus componentes. Control, según el Diccionario de la lengua
española, es comprobación, fiscalización, intervención, dominio, mando,
regulación, manual o automática, sobre un sistema. Mando o dispositivo de regulación. (“Diccionario
de la lengua española,” n.d.-a) Bibliografía es la
descripción, conocimiento de libros, de sus ediciones, etc. Relación o catálogo de libros o escritos
referentes a una materia determinada. (“Diccionario
de la lengua española,” n.d.-b)
Así que podemos decir, de modo simple
y basado en la definición de sus elementos, que control bibliográfico es una
fiscalización o dispositivo regulatorio sobre la descripción y el conocimiento
de los recursos disponibles en una unidad de información. Sabemos que los centros de información no
sólo contienen libros y que es posible ejercer un control bibliográfico sobre
cualquier objeto (realia)[1],
aunque en su gran mayoría el material que se cataloga son elementos que
contienen información, como libros, manuales, manuscritos, fotografías, partituras,
películas, mapas, obras de arte, por mencionar algunos.
El control bibliográfico es un
proceso llevado a cabo en los centros de información (bibliotecas, archivos,
museos). Es en sí la organización de la
información. Podemos también definirlo como el control que se ejerce sobre una
parte del universo bibliográfico con la ayuda de una herramienta
bibliográfica. Su fin es organizarla
para su futura recuperación.
Según Elaine Svenonius es “el arte o
destreza…de organizar el conocimiento (información) para su recuperación”. (Taylor, 2006, p. 3) Taylor también nos dice que la organización de
la información también nos permite guardar un record útil de los intentos y
logros de la humanidad para la posteridad. (1996, p. 3) Una parte importantísima de este proceso es la
catalogación, que según Taylor (2006) es un subconjunto del control
bibliográfico (p. 3). La catalogación
consta de tres pasos principales: la catalogación descriptiva, el análisis del
tema y los controles de autoridad. (p. 3)
Este control que ejercemos sobre la
información, catalogándola, organizándola por temas, asignándole un lugar y
imponiendo controles de autoridad, nos permiten almacenar, manipular y
recuperar la data. Es por esta razón que
esta destreza se hace necesaria para el éxito de la creación, el mantenimiento
y el uso de un archivo. (Taylor, 2006,
p. 3)
La catalogación incluye la
descripción del recurso, la asignación de los encabezamientos de materia, la
aplicación de los controles de autoridad al proceso y la asignación de una
ubicación geográfica dentro de la unidad de información. A la descripción del recurso, que incluye
todos los elementos bajo los cuales se puede identificar el mismo, se le conoce
como catalogación descriptiva.
El análisis o determinación del tema es
la determinación de que temas o conceptos son cubiertos en ese trabajo. (Taylor, 2006, p. 19) Una vez determinados todos los posibles
temas, se consulta el manual de títulos de materia que se usa localmente en la
unidad y se localiza el nombre estandarizado del concepto. En los Estados Unidos se utiliza mayormente
los Library of Congress Subject Headings
(LCSH), pero también existen otros manuales de encabezamientos de materia, por
ejemplo, el Sears List Subject Headings.
(Vigo, 2014)
Encontré que otros países usan
diferentes encabezamientos de materia.
Por ejemplo: en España se
utiliza la Lista de encabezamientos de materia para las bibliotecas públicas,
publicada por el Ministerio de Cultura.
En Colombia se utiliza la Lista de encabezamientos de Materia para
bibliotecas, publicada por el Instituto colombiano para el fomento de la
educación superior. En Italia se usa el Nuovo Soggettario: guida al sistema italiano
di indicizzazione per sogetto, publicado por la Biblioteca Centrale di
Firenze. (Lozada, 2014)
Los controles de autoridad es el
proceso de mantener consistencia en las palabras utilizadas, tanto en los
encabezamientos, título y autor. Estos representarán los puntos de acceso. Este control se alcanza a través del uso de
reglas, de un vocabulario controlado y la referencia a un archivo de autoridad,
conocido como el encabezamiento. (Taylor, 1996, p. 19) También entendí en clase que cada autor es
codificado uniformemente y es bajo ese nombre que se pondrá toda su
creación. Esto es parte, junto a los
encabezamientos de materia de la estandarización dentro de la
catalogación.
Pat Oddy, en Bibliographic Standards and The Globalization of Bibliographic Control,
nos dice que los estándares
bibliográficos son el marco del control bibliográfico. (1998, p. 67) Añade que los estándares deben hacer algo más
que solo existir, deben ser usados. (1998, p. 69) Señala también algo muy interesante sobre los
estándares. Nos dice que hay algunos que
son dominantes, a tal grado, que no vale la pena usar ningún otro en
sustitución de éste. Nos da como ejemplo
las Anglo American Cataloging Rules,
2nd Edition (AACR2), el US MARC (MAchine Readable Catalog), las LCSH y el Dewey Decimal Control (DDC). (Gorman, 1998, p. 74)
Según nos indica Evans y Heft, en Introduction to Technical Services, el control
bibliográfico pertenece al área técnica dentro de la biblioteca. Pertenece a la actividad denominada
organización, que es la indización y catalogación, de forma tal que el material
pueda ser recuperado. (Evans & Heft, 1994)
Las tres funciones del control
bibliográfico, según Taylor (2006, p. 7) lo son: la identificación, la
colocación o agrupación y por último la evaluación. Estas son a su vez las funciones de las
herramientas bibliográficas. (p. 5) La
herramienta bibliográfica por excelencia que se usa en las bibliotecas es el
catálogo. Éste presenta la parte del
universo bibliográfico que se encuentra organizada en una biblioteca o en un
grupo de ellas. (Taylor, 2006, p. 6) Es a través de la herramienta que se realiza
la catalogación descriptiva.
Otro aspecto aprendido es el esfuerzo
por crear o implantar un control bibliográfico universal. Los efectos de la globalización, lejos de
estar ajenos en nuestros centros de información, están más cercanos que
nunca. El acceso a la información, el
compartir de saberes y la facilidad para el intercambio, son una muestra de
cómo este fenómeno de la aldea global nos toca muy de cerca.
El control bibliográfico universal
busca, primero, abaratar costos para las bibliotecas pequeñas, ya que no tienen
que invertir sus pocos recursos en personal para catalogar. Lo otro que promueve es una mayor cooperación
mundial. (IFLA, 2012) Según Oddy, existe lo que
podemos llamar un mercado bibliográfico, en donde la producción y el
intercambio de información bibliográfica se da local, nacional e
internacionalmente. (1998, p. 67))
El principio sería que la agencia
nacional biliográfica (IFLA, 2012) se encargue de catalogar los libros que se publican en su país y
compartan la información preparada ya en un formato MARC. A esta propuesta se le han presentado varios
impedimentos, como los que veremos a continuación.
Algunos de los problemas son: ¿Cómo
llega cada nuevo libro impreso a las bibliotecas? ¿En que idioma se clasificó? (IFLA,
2012) ¿Es útil esto para todas las bibliotecas? (ya que la clasificación es
mucha veces adaptada localmente a las necesidades de las unidades de
información) (Oddy, 1998, p. 68) ¿Qué
herramienta bibliográfica se utilizó?
¿Está ésta ligada a las normas de estandarización universales? Según Kaltwasser, este particular es esencial
para el intercambio de información. (Kaltwasser, 2006, p. 1) ¿Cómo llega la información
a las pequeñas bibliotecas rurales de los países en vía de desarrollo, que
pueden carecer de comunicación con la web, por no decir de una computadora o
del sistema MARC?
Como he discutido, el control
bibliográfico o la organización estandarizada de la información dentro de una
unidad de información es un gran reto que enfrentamos en el presente. Conocer todos los componentes, los materiales
disponibles, el uso de manuales de normas y procedimientos y una educación
continua por parte del personal, son esenciales en el establecimiento de un
control que unifique a las diversas unidades y facilite la colaboración.
Referencias:
Diccionario de la lengua
española. (n.d.-a). Retrieved March 4, 2014, from
http://lema.rae.es/drae/?val=control
Diccionario
de la lengua española. (n.d.-b). Retrieved March 4, 2014, from
http://lema.rae.es/drae/?val=bibliograf%C3%ADa
Evans,
G. E., & Heft, S. M. (1994). Introduction to Technical Services
(Sixth.). Colorado: Libraries Unlimited, Inc.
Gorman,
M. (1998). Technical Services Today and Tomorrow. Libraries Unlimited.
IFLA.
(2012, December). IFLA Professional Statement on Universal Bibliographic
Control. Retrieved March 5, 2014, from
http://www.ifla.org/files/assets/bibliography/Documents/ifla-professional-statement-on-ubc-en.pdf
Kaltwasser,
F. G. (2006, April 4). Universal Bibliographic Control (UBC). Retrieved March
5, 2014, from http://dzs.ffzg.unizg.hr/text/UBC.pdf
Lozada,
R. (2014, February 24). Tres catálogos en línea. Power Point, EGCTI.
Reitz,
J. (2002). ODLIS: Online Dictionary of Library and Information Science. pdf.
Retrieved March 4, 2014, from
http://vlado.fmf.uni-lj.si/pub/networks/data/dic/odlis/odlis.pdf
Vigo,
L. (2014, February 24). Clase de Organización y Recuperación de la Información.
[1] Realia – three-dimensional objects from real life such as artifacts,
specimens, samples, and naturally occurring objects, sometimes borrowed of
purchased by libraries for use in classroom instruction. (Reitz, 2002)
